Una vocación que nació de la realidad
Desde el primer momento quise hablar sobre la educación especial. He explicado un poco el inicio de cuando empecé a pensar en estudiar educación especial, pero realmente ¿de dónde viene esa vocación? Como esta es la última entrada del blog quiero hacerla un poco más personal en la que quiero explicar lo que significa la educación especial para mi y porque quiero trabajar en un futuro de ella.
EL INICIO DE TODO
No sé si os pasaría lo mismo, pero cuando yo era pequeña yo no jugaba con las muñecas a "papas y mamas", sino que yo sentaba a todos mis peluches y cogía cuadernos o libros antiguos y me ponía a darles clase. Me encantaba corregir de otro color, lo que mi profesora ya me había corregido a mi e incluso hacía cosas mal para corregir más. Cada vez que iba a casa de alguna amiga y me preguntaban si jugaba a "papas y mamas" yo decía que no y siempre se sorprendían y me decían que era la "rarita" o la "diferente" y todo esto por no jugar a lo "típico". Dijeran lo que me dijeran yo siempre seguía haciendo o que más me gustaba, dar clase.
Si que es verdad, que yo siempre he sido una niña que le gustaba estudiar y que se lo pasaba bien haciendo los deberes. De hecho muchas veces le hacía los deberes a mis hermanos mayores porque a mi me encantaba hacer cosas más "difíciles". Así iba mucho más adelantada en clase y me tenían que hacer más ejercicios que al resto porque sino me aburría en clase.
Como bien ya sabéis ( y sino podéis mirar mi primera entrada) yo en el cole siempre he tenido 3 niños con NEE (necesidades educativas especiales ) y uno de ellos me hizo ver el mundo de otra manera. Es imposible que no hable de la persona que más me ha ayudado, la persona que me ha sacado siempre una sonrisa, la persona que me enseñó que "siempre, sin importar lo que te pase, hay que sonreír" y él siempre me lo decía. También me decía que después de la tormenta siempre sale el sol. Y parece irreal como una persona con tantos problemas, porque su vida no es fácil , siempre era quién iluminaba a los demás.
Cuando llegó 6º de Primaria, tuve que despedirme de él ya que íbamos a diferentes institutos. Creo que fue una de las despedidas más complicadas de mi vida. Yo sabía que ya no iba a verle todos los días y sabía que ya no nos íbamos a ver tanto como antes.
LA CONSTRUCCIÓN DE MI IDEA
Una vez ya estaba en primero de ESO, empecé a ver la vida desde una perspectiva que jamás había vivido. Conocer a tanta gente, de tantos lugares distintos de la misma zona. Incluso pasar de un colegio pequeño de una línea, a un instituto de 4 o incluso 5 líneas fue tan difícil. Esta etapa de mi vida me sirvió para darme cuenta de que lo que quería era ser profesora, pero no estaba segura si me gustaba la etapa del instituto también. Estuve teniendo muchas dudas ya que mi asignatura favorita siempre siempre ha sido lengua castellana y literatura y la verdad es que me replantee varias veces como sería dar clase a adolescentes que están en la edad del pavo. Cuando llegué a cuarto de ESO, vi que estar en un instituto con adolescentes no era lo que me gustaba, ya que a mi me gustaban los niños pequeños, es decir, primaria. Pero es que sentía que había algo en mi que me decía que tenía que irme por lo que realmente me gustaba, me apasionaba. Aunque, ¿Cómo iba a saber con 16 años que me gustaba eso para toda la vida?
Entonces en 4º de ESO, al menos aquí en Madrid se hace un 4º+empresa, donde te vas a una entidad a trabajar durante una semana entera. Mis compañeros se iban a empresas sin sentido, pero yo decidí que quería descubrir si realmente me gustaba la educación especial. Entonces me fui a la fundación götze donde luego hice voluntariados. Era como una mini prueba que me iba a confirmar o no si me gustaba la educación especial. Cuando llegue el primer día, me dijeron "tu sabes que esto es muy difícil y te puede o gustar o no". Yo iba con mi propia confianza y quería saber si todo esto me gustaba o no. El mismo primer día me di cuenta de que era lo que yo más quería en mi vida. Creo que esa experiencia me marcó tanto que me hizo ver la vida de otra manera.
En bachillerato cogí y empecé a buscar qué podía estudiar y que opciones me iban a ir mejor para luego trabajar como una profe de educación especial. Entonces encontré el doble grado de Educación Primaria y Pedagogía, en el que estoy actualmente. Sé que a veces me surgen dudas como ¿podré trabajar siempre en educación especial? ¿tendré la valentía suficiente? ¿me gustará lo suficiente para trabajar toda la vida? Todas estas preguntas las tengo en mi mente rondando y creo que no es porque no este segura de lo que quiero, sino que tengo la autoestima un poco baja y no confío en mi misma.
Todavía me queda mucho tiempo hasta que termine la carrera por lo que este camino no está decidido y la vida puede dar mil vueltas. Aunque el proceso no ha sido fácil, siempre he tenido el apoyo de algunas personas y por eso quiero darle las gracias a aquellas personas que confiaron en mi desde el primer momento y siguen apoyándome para que cumpla mi sueño y mi vocación.
Mi madre que siempre me dijo que yo soy una luchadora y que si me propongo algo lo voy a conseguir por muy difícil que fuera. Además de repetirme cada día que voy a hacer feliz y cambiar las vidas de los niños:
Mi padre que me dijo que la educación especial no es un trabajo fácil, pero que sabiendo como era yo, sabe que voy a ayudar a miles de personas a encontrarse y ser felices:
Mis hermanos que confiaron en mi desde el primer momento que dije que quería ser profesora y que iba a ser la mejor:
Irene que cuando le dije que me quería dedicar a la educación especial, me dijo que iba a mejorar la vida y el futuro de los niños:
Mi mejor amiga, Inés, que desde el momento que la conocí me dijo que yo era una persona que podía con todo lo que quisiera y que iba a estar super orgullosa de verme triunfar en la vida:
Y la razón por la que estudio esto, Saúl o Saulete para mi, que cuando le dije que iba a estudiar esto por él, me dijo que ojala hubiera sido su profesora ya que él sabía que yo sería una gran profesora. Además de decirme que era muy fuerte y la mejor:
Todavía no ha terminado el proceso, pero se que voy en buen camino.
Gracias por confiar en mí y apoyarme en todo.
CONTINUARÁ...



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