Un sistema que abandona a quienes más ayuda necesitan
En España, el sistema educativo lleva años vendiendo una idea de inclusión que, en muchos casos, no se ve reflejada. En los colegios públicos podemos ver como la mayoría NO están preparados para atender correctamente a alumnos con necesidades especiales, y es una realidad que se intenta maquillar constantemente con discursos vacíos sobre igualdad y educación para todos.
En las instituciones públicas, que son en las que yo he estado, he podido observar como faltan especialistas, faltan apoyos, faltan recursos, faltan aulas adaptadas y, en muchos centros, faltan incluso cosas tan básicas como rampas o materiales adecuados. Mientras se habla continuamente de la inclusión, la realidad dentro de las aulas es muy diferente. Podemos ver a profesores saturados, clases masificadas y alumnos que no reciben la atención que realmente necesitan.
El problema no son los niños con necesidades especiales. El problema es un sistema educativo incapaz de adaptarse a ellos mientas pretende aparentar que sí que lo hace.
Desde mi punto de vista, creo que cuando los niños son pequeños, la mayoría deberían acudir a colegios ordinarios y os preguntareis ¿por qué? Porque la infancia es una etapa fundamental para aprender a convivir con otras personas, relacionarse, desarrollar habilidades sociales y entender que no todos somos iguales. Separar desde pequeños a niños con necesidades especiales del resto puede generar más aislamiento y más diferencias. Además, creo que es muy importante que los niños que no tengan estas necesidades convivan con aquellos que sí que las tienen ya que, o al menos en mi clase, nos ayudaba a ver las cosas de otra manera y a desarrollar la empatía, el respeto y la comprensión. La inclusión en esas edades puede ser muy positiva cuando se hace bien.
El problema es que casi nunca se hace bien.
La escuela pública actual no está preparada para ofrecer una inclusión real. Muchas veces simplemente colocan a estos alumnos dentro de un aula ordinaria sin proporcionar los apoyos necesarios. Un solo profesor tiene que atender a más de 20 o incluso 30 alumnos y, además, adaptarse a necesidades completamente diferentes sin ayuda suficiente, es imposible. Yo tuve la suerte de que en mi colegio sí que había dos especialistas, pero a veces me pongo a pensar en ellas y digo ¿Bastaba con dos? ¿Cómo lo hacían? Y si os digo la verdad, a día de hoy, veo todo el esfuerzo que hacían y cómo ayudaban a todos los niños con necesidades. Aunque mi colegio fuera pequeño, no solo estaban los tres niños que había en mi clase, sino que había muchos más. Entonces me deja pensando en que el problema no era que el colegio fuera pequeño, sino que faltaban más especialistas para poder ayudar a todos.
Estuve hablando con amigas que fueron a otros colegios de mi zona que eran un poco más grandes que el mío y me encontré que no había más que una especialista para todo el colegio. Y si hablamos de inclusión, puedo ver como esos alumnos con necesidades especiales no recibían la atención individualizada que ellos necesitaban. Para mí es muy duro ver como muchos de ellos, están físicamente dentro de un aula, pero la mayoría de veces se quedan fuera de las actividades o del proceso de enseñanza por falta de recursos.
A parte de eso, he preguntado a 3 personas sobre que opinan sobre los niños con necesidades especiales y les he hecho la misma pregunta. ¿Crees que deberían de estar en un colegio especializado o si deberían de ir a una escuela ordinaria?
En segundo lugar, le pregunté a mi madre la misma pregunta. Ella me dijo que no, que ellos deberían de tener un colegio a parte en el que les podían enseñar las cosas básicas de la vida, como coger un bus, el metro, como pagar con monedas, como preguntar algo si tienen dudas... Entonces yo le pregunté ¿y si hay niños que no pueden permitirse un colegio especial, ya que la mayoría o muchos de ellos son privados, que hacemos con su educación? Ella me dijo que entonces el problema no lo tenían los niños, sino que el sistema no estaba adaptado a todas las necesidades de los alumnos.
Finalmente, le pregunté a mi profesora de economía de la ESO. Ella me respondió que dependía mucho de las necesidades de los alumnos. Me dijo que ella había trabajado con alumnos con TEA, pero de nivel 1, es decir, "un autismo leve" y que aunque necesitarán algunas adaptaciones ellos podían estar en un colegio ordinario. Entonces yo le pregunté que si había que separarles dependiendo del grado que tengan, a lo que ella me contestó que no es que tuviéramos que separarles sino que el sistema no esta completamente preparado para introducirles en un aula ordinaria.
Yo les contesté que ninguna opinión era incorrecta y que cada uno piensa de diferente manera. Ahora mismo os podéis estar preguntando por qué os he puesto esto. Yo quiero que todo el mundo reflexione sobre esto ya que no es un tema fácil de tratar y mucho menos hay una respuesta correcta o incorrecta. Lo que yo busco es que todo el mundo comprenda que el sistema educativo español no está nada preparado para ayudar a todos los alumnos, que tenemos clases masificadas, que no hay facilidades para todos y que tampoco hay profesionales suficientes para poder ayudar a todo el mundo.
Sé que esto no es fácil, pero durante años se ha hablado de inclusión, igualdad y adaptación mientras miles de alumnos siguen pasando por aulas que no están preparadas para ellos. Como futura profesora, una de las cosas que más me preocupa es que muchas veces el sistema parece centrarse más en aparentar que ayuda que en ayudar de verdad. Y aunque cambiar algo tan grande desde fuera parece imposible, creo que la única manera de mejorar la educación es hacerlo desde dentro, desde las aulas y desde las personas que todavía creen que enseñar no consiste solo en dar contenido, sino en entender las necesidades reales de cada alumno. No se trata de construir un sistema perfecto, porque probablemente nunca vaya a existir. Se trata de dejar de conformarnos con uno que claramente está fallando a quienes más apoyo necesitan.
USO DE LA IA
Para la elaboración de este blog también he utilizado herramientas de inteligencia artificial como Chat GPT y Gemini como apoyo. Las he usado principalmente para agilizar ciertos procesos como por ejemplo organizar ideas, mejorar la redacción y la estructura visual de algunas entradas, buscar información relacionada con los temas tratados y resumir libros o textos extensos para extraer sus ideas principales, especialmente en aquellos casos en los que no tenía todo el tiempo necesario para leerlos completos.
Además, la inteligencia artificial me ha servido como herramienta de apoyo creativo y técnico ya que me ha ayudado a desarrollar ideas que no sabía cómo empezar a redactar, a encontrar enfoques más claros para algunos temas, a generar o localizar imágenes de manera más rápida y a proponer posibles títulos para distintas entradas a partir de ideas previas que ya tenía. También la he utilizado para facilitar tareas más mecánicas, como referenciar imágenes a partir de los enlaces originales de donde las había obtenido.
Aun así, creo que es importante dejar claro que la inteligencia artificial no ha sustituido mi trabajo personal. Las opiniones, reflexiones, interpretaciones y el enfoque general del blog han sido desarrollados por mí. La IA ha funcionado como una herramienta de apoyo y optimización, no como un reemplazo del pensamiento crítico ni de la aportación personal.
Creo que el problema no es la inteligencia artificial en sí, sino el uso que se haga de ella. Utilizada con criterio, transparencia y sentido crítico, puede ser una herramienta útil para aprender, organizar ideas y ahorrar tiempo en tareas secundarias. El problema aparece cuando se convierte en una sustitución completa del esfuerzo, la comprensión o la creatividad propia.
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